TAJ MAHAL

sábado, 11 de septiembre de 2010

Si una imagen está asocia a India, esa es sin duda alguna la del Taj Mahal. Evidentemente pasando un año en la India era visita de obligado cumplimiento al monumento-mausoleo erigido en pos del amor eterno.

La entrada en el Taj no está exenta de largas colas, aunque en nuestro caso teníamos (Sandra y un servidor) un guia con mucha cara...con lo cual nuestra cola no lo fue tanto. Tras el pago de la entrada 750 rupias (no llega a 15€) por persona (para los extranjeros, los indios pagan 10 rupias) accedimos al complejo por una de las tres puertas que presenta el recinto, una especie de zona ajardinada que te conduce a la puerta de entrada al complejo que alberga el Taj, una puerta con cierto encanto y que ya deja entrever la celebrada belleza del monumento en blanco mármol.



Una vez se cruza... ante tus ojos aparece la belleza del monumento, digo belleza, pues bonito es un rato pero no grandioso, no es espectacular...la verdad es que esperaba un monumento muy grande, con un alzado de unos 50 metros...pero no, es algo más recogido pero no por ello menos bello.

La historia del Taj Mahal data del siglo XVII, concretamete se inició su construcción en 1631 y se finalizo en 1654, se tardo más de 22 años empleando a más de 22000 hombres para su construcción.El emperador mongol Sha Jahan estaba profundamente enamorado de su esposa, Mumtaz Mahal. Mumtaz le había dado al emperador aquello que tanto deseaba y que sus anteriores dos esposas no pudieron concederle, hijos, hasta un total de trece. En el parto del decimocuarto, el agotado cuerpo de Mumtaz deja de funcionar. El bebe nace, pero la madre muere. El emperador, desconsolado y abatido, decide honrarla con una tumba que haga honor a la belleza de su esposa. Para ello, trajo a los mejores artesanos de Siria, Persia y Europa y los materiales más bellos: mármol blanco del Rajastán, jade de China, turquesas del Tíbet, Lapislazuli de Afganistán, zafiros de Ceilán,...

A medida que terminaban su obra, Sha Jahan les cortaba las manos y cegaba a los arquitectos para que jamás crearan algo similar y el Taj Mahal fuese único. Veintidós años después, el monumento fue concluido. Poco después, el emperador fue derrocado por su hijo (ante el temor de que dilapidase su fortuna pues planeaba crear otro mausoleo esta vez de mármol negro justo enfrente del Taj a la otra orilla del rio Yamuna para yacer junto a su esposa)  y encarcelado en el fuerte de Agra, a 3 km del Taj Mahal. Desde un ventanuco contempló su obra cada día hasta su muerte.

El Taj es la obra cumbre de la arquitectura mogol y está considerado entre los edificios más bellos del mundo, de ahí que haya sido elegido como una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno. Combina elementos de arquitectura islámica, persa, india e incluso turca, todo ello diseñado con una perfecta simetría y encerrando entre sus blancas paredes una bonita historia de amor.

EL MONZON

domingo, 5 de septiembre de 2010

La verdad es que el fenómeno meteorológico está llegando a su fin y todavía no os he comentado nada del mismo. Pues bien, el Monzón es una estación más, de hecho se cree que la palabra viene del árabe "mosem", la cual significa estación.

Concretamente en Mumbai hay tres estaciones, verano, invierno y monzón. La estación del monzón comienza a mediados de Junio y se extiende hasta mediados de Septiembre, es la época de lluvias, y  parece que este año el monzón ha sido fuerte con gran cantidad de lluvia sobre todo en la zona norte del país, como habréis podido seguir en las noticias (malas) de la zona de Ladakh y en Pakistan con la crecida del rio Indo y las consabidas ya inundaciones y catástrofe humanitaria. También en Mumbai el Monzón ha sido intenso mucho más lluvioso que otros años según he podido leer en los periódicos y me han contado algunos mumbaikers (termino que define a los habitantes de Mumbai). Pasaré ha contaros como ha sido mi experiencia en está estación a lo largo de estos tres meses, analizando brevemente los pros y los contras de esté fenómeno meteorológico.

Personalmente, a mi el monzón me ha gustado, pues ha contribuido a mitigar el calor intenso de los meses anteriores a su llegada y por otro lado, las lluvias contribuyen a limpiar la atmósfera y la polución de está ciudad que creedme es mucha. Además en un país tan eminentemente agrario como es la India, las lluvias se esperan como agua de Mayo, y esto es así porque si el monzón es lluvioso, la cosecha se presupone que será buena y abundante, y dicha abundancia revierte en los mercados, donde los precios de los productos agrícolas no se disparan como en el año anterior, donde un monzón no muy lluvioso produjo una inflación den los productos agroalimentarios de más del 19%.

Como aspectos menos amables citaré que aproximadamente el 85% del tiempo el día está nublado y que más o menos el 50% del día  transcurre lloviendo, con el consiguiente engorro de paraguas, calzado apropiado ( en mi caso unas crocs), piratas... para hacer frente a calles inundadas, charcos, barro... y como no la posibilidad de que en el momento menos apropiado te caiga una aguacero con tanta intensidad, que en un minuto te puede dejar calado hasta los huesos... si estos fuertes aguaceros se prolongan en el tiempo es cuando se producen las fuertes inundaciones que normalmente suelen coincidir con las mareas altas y que en anteriores años han provocado grandes inundaciones con importantes perdidas económicas y humanas. De hecho estas imagenes están gravadas en la mente de los munbaikers, los cuales aunque conviven con normalidad con el monzón le tienen un gran respeto pues ellos si conocen su cara más amarga, yo afortunadamente no la he vivido.

CAMBIO FOTOS POR PALABRAS II

UN DIA DE TREKKING

(...después de un tiempo de descanso, continuo por donde lo deje).

Al día siguiente del raffting en las aguas del Ganges, toco de nuevo madrugón...la actividad prevista para este fin de semana tan activo consistía en una ruta de trekking de 17km. Se tocaba diana a las 4:30 am, pues el objetivo era llegar al punto de partida antes de que el sol pintase sus primeros rayos de luz en el horizonte y ver así, la aparición del astro a la espalda de los himalayas...la verdad es que llegamos un poquito tarde pero algo nos dio tiempo a ver... desde este mirador comenzamos un descenso como ya os he dicho de 17 km, durante el recorrido tuvimos tiempo de disfrutar del paisaje y de las costumbres de la población autóctona, la cual salpicaba la escena con pequeñas construcciones donde desarrollaban una  una vida casi autárquica. 


Una de las principales actividades de estos autóctonos consistía en el cultivo del arroz, y pudimos contemplar como llevaban a cabo las labores de arado y siembra, cultivando el ingrediente principal de una paella a través del sistema de terrazas. La verdad es que el verde intenso de la planta del arroz es bonito.


Y como no, en toda senda, en toda ruta...hay un descanso para el viajero, y el nuestro se produjo en un piscina natural formmada por un arroyo y la cual nos permitio refrescarnos y relajarnos ante el día caluroso que nos hizo.


Pero no es oro todo lo que reluce, y lo peor estaba por llegar, el regreso a casa fue una odisea, y recorrer la distancia por "autovía" (unos 280 km.) desde Rishikesh hasta Delhi (donde enlazaríamos con el vuelo que nos llevaría de vuelta a Mumbai), nos llevó más de 11 horas con la consiguiente perdida del vuelo, pero de eso, me vaís a permitir que no me quiera acordar...